Soy un pequeñito rayo de sol que fue sacado de en medio de los grandes rayos. Era insignificante para ellos, y debí soportar sus burlas. Dios Creador me miró desde su santuario en los cielos y me escogió para ser colaborador suyo en la enseñanza de la Biblia.
Las necesidades espirituales de la gente son muchas y estoy dispuesto a colaborar para que sean satisfechas, para ello, me he propuesto utilizar un método que sea fácil de entender por mis amigos los lectores.